Vanesa Díaz (Puerto de Santa María, 1979).
Artista multidisciplinar.
Mi obra nace de una pulsión íntima y necesaria: crear para sobrevivir.
Durante 38 años, sin pretensión de continuidad ni de obra, he producido en diferentes disciplinas lo que durante mucho tiempo consideré un refugio privado y una forma íntima de la búsqueda del sentido de la vida. Movida únicamente por la necesidad de atravesar y dar forma a las secuelas del abuso sexual infantil, este acto de subsistencia, se ha revelado recientemente como un archivo profundamente coherente. Un testimonio que deja constancia del camino que recorre el cerebro para sobrevivir al trauma.
Este archivo no responde a una estrategia artística ni siquiera a una voluntad de estilo. Es, sencillamente, lo que queda cuando una no puede dejar de hacer y encuentra en el arte la forma de seguir existiendo. Es precisamente por eso, por ese acto falto de un intento de conseguir validación, que contiene una verdad poco común: la de un proceso creativo que no busca espectadores, sino sentido, mi propio sentido de la vida.
Mi trabajo explora la memoria, la herida y la reconstrucción. Mostrar la huella que deja en el cuerpo y la posibilidad que tenemos de transformarlo a través del arte. Mi práctica artística persigue sacar las sombras a la luz. Convertir lo invisible en visible.
En la actualidad, amplío mi mirada sobre el trauma hacia una parte más científica con los estudios de psicología y yoga sensible al trauma, prácticas que acompañan mi comprensión del cuerpo y del proceso creativo como espacios de sanación.
El cuerpo de trabajo artístico está siendo la relectura, transcripción y digitalización del archivo escrito iniciado en 1988. Iniciando con dicha relectura varias vías de acción que parten de los más de sesenta diarios que lo componen: la ejecución artística de los diferentes proyectos que contienen los diarios y la posibilidad de colaboración en investigación, divulgación y/o publicación en el ámbito de la psicología de trauma.
Este archivo, ha resultado ser un crudo y fiel testimonio de las capas más internas del abuso sexual infantil y sus consecuencias en la vida adulta.

Serie en curso.
Formato: fotografía digital.
Enamorada de la fotografía documental, la cámara aparece para mi como una forma de observar y entender el mundo. Con el tiempo, giré la cámara para observarme a mi.
Utilizo mi cuerpo como lugar de experimentación y búsqueda. Mi fotografía es, para mí, la evidencia de haber habitado cada uno de esos lugares. Es mi proceso de autoterapia, mi proceso de salvación.

1994 – Actualidad
Formato: cartas, diarios de viaje, poemas, diarios de terapia.
La palabra fue mi primer refugio. El archivo se inicia con cartas dirigida a un amigo imaginario (1994-1999). La necesidad de dejar testimonio de mi interior, de comprenderlo es constante. La escritura continúa con diarios de viaje que me acompañan hasta 2013, momento en el que comienzo terapia y comienzo otra serie de cuadernos. Este bloque sigue en curso acumulando unos 30 diarios que mantienen un registro casi diario de mi proceso de terapia y recuperación a lo largo de 14 años.

2022 -2026
Formato: Diarios de artista. Técnica mixta.
Un lugar de experimentación donde la palabra, la imagen, la pintura y las texturas se mezclan para dar forma al mundo interior de la artista.
Sócrates.
“Sé amable con todo el mundo
pues cada persona
libra algún tipo de batalla.”
















